El proyecto de iluminación para la boutique de perfumería XINÚ fue concebido como un puente entre los sentidos: el olfato, a través de los perfumes inspirados en la naturaleza mexicana y la vista, mediante una propuesta lumínica que transforma el espacio en una experiencia inmersiva. Para XINÚ, cuyo nombre significa “nariz” en otomí, la luz se convirtió en los “ojos” que revelan la esencia de cada aroma, logrando un equilibrio perfecto entre lo sensorial y lo arquitectónico.
La armonía entre interior y exterior se refuerza con la interacción de la luz con la vegetación y los materiales nobles, generando contrastes sutiles que evocan la dualidad entre naturaleza y diseño contemporáneo. Los equipos de iluminación, diseñados y fabricados específicamente para este proyecto, se integran con discreción a la arquitectura, asegurando un equilibrio entre estética, confort visual y funcionalidad.
El resultado es un proyecto de elevado estándar y sofisticada composición, donde la luz se manifiesta como elemento de armonía integral. En XINÚ, la iluminación no solo resalta el producto: enriquece el espacio, transforma la percepción y establece un referente de excelencia en el diseño de iluminación contemporáneo.
Arquitectura: Esrawe Studio
Fotografía: Alejandro Ramírez Orozco







